La Negligencia Médica surge cuando un acto sanitario se aparta de los estándares técnicos o protocolos exigibles, provocando un daño que el paciente no tiene el deber jurídico de soportar.

Sin embargo, debemos de tener en cuenta, que no todo mal resultado es una Negligencia Médica, ya que la ciencia médica prevé riesgos inherentes a todo tipo de procedimientos sanitarios.

La clave está en comprobar si los facultativos o el personal sanitario, han actuado conforme a la lex artis, y si existe relación causal directa entre el acto médico, y daño sufrido por el paciente.

Lo que, en muchas ocasiones, es percibido por los pacientes o sus familiares como un supuesto de mala praxis médica, luego, en realidad, no lo es. Por ello, nuestro bufete viene asesorando a pacientes desde hace mas de veinticinco años para detectar los supuestos en lo que realmente se ha producido un acto constitutivo de Mala Praxis Médica, y en caso que sea jurídicamente viable, acompañarles durante todo el proceso de reclamación.

1. ¿Qué es la Lex Artis? 

La lex artis es el conjunto de reglas de buena práctica aplicables a cada situación clínica: guías, protocolos, consensos científicos y experiencia aceptada.

Tal y como reconoce nuestro Tribunal Supremo, la lex artis se valora ex ante, es decir, la actuación de un profesional de la medicina, se evalúa con los medios y la información disponibles en el momento del acto médico, atendiendo a la especialidad implicada, el nivel asistencial, la urgencia, los recursos del centro y las circunstancias del paciente.

Cumple la lex artis quien adopta decisiones razonables y proporcionadas al estado del conocimiento y a los medios de que dispone.

💡 Consejo jurídico

No todo mal resultado sanitario es una Mala Praxis Médica. Si está pensando reclamar, le recomendamos que consulte nuestro artículo en el que abordamos la diferencia entre Negligencia Médica y resultado adverso.

2. Requisitos para que exista Negligencia Médica.

Daño efectivo. Debe existir un daño individualizado y evaluable económicamente. Incluye secuelas, lesiones físicas o psíquicas, daño moral y perjuicios económicos.

También puede ser objeto de reclamación la pérdida de oportunidad que se produce cuando un retraso o fallo reduce probabilidades de curación o supervivencia.

Infracción de la lex artis. Por ejemplo: error de indicación quirúrgica, omisión de pruebas imprescindibles, retrasos injustificados, fallos de vigilancia, errores de técnica o defecto en el documento de consentimiento informado.

Nexo causal. El daño debe poder atribuirse con probabilidad cualificada a la actuación u omisión. Si el perjuicio proviene de un riesgo inevitable correctamente gestionado e informado, no habrá imputación.

Imputación jurídica. En sanidad pública responde la Administración sanitaria; en sanidad privada, el centro, el profesional y, habitualmente, su aseguradora mediante acción directa.

3. La medicina de medios y la medicina de resultados.

Una duda muy común cuando se plantea una reclamación por Negligencia Médica es preguntarse si el profesional debía obtener un resultado o simplemente actuar correctamente.

En derecho sanitario existe una importante distinción entre medicina de medios y medicina de resultados.

Medicina de medios:  El médico se compromete a aplicar todos los conocimientos, medios y cuidados razonables, pero sin garantizar un desenlace concreto. Es el caso habitual en la medicina asistencial, como una cirugía de urgencia o un tratamiento hospitalario.

Medicina de resultados: El médico, además de aplicar los medios adecuados,  asume —de forma expresa o implícita— la obligación de alcanzar un resultado determinado. Esto suele darse en actos médicos voluntarios y planificados, como la cirugía estética o ciertos tratamientos de fertilidad.

Esta distinción es clave: si se actuó conforme a la lex artis, no hay responsabilidad en la medicina de medios aunque el resultado no sea el esperado; pero si en la medicina de resultados no se cumple lo prometido, sí puede existir responsabilidad.

4. Ejemplos frecuentes de Negligencia Médica.

🔍 Diagnóstico.

  • Alta sin realizar pruebas mínimas ante signos de alarma.
  • No derivar a la especialidad adecuada o al hospital de referencia.
  • Lectura errónea de pruebas de imagen o anatomía patológica.

💉 Tratamiento y cirugía.

  • Lesión nerviosa o vascular evitable durante la intervención.
  • Falta de profilaxis antibiótica cuando era exigible.
  • No reintervenir ante signos de peritonitis o sangrado postoperatorio.
  • Urgencias y tiempos críticos.
  • Ictus sin activar el código, o con retrasos que impiden trombólisis o trombectomía dentro de las ventanas terapéuticas.
  • Retrasos en sepsis que agravan el pronóstico.

ℹ️ Información al paciente.

  • Consentimientos genéricos que no detallan riesgos relevantes de la técnica o alternativas razonables.
  • Falta de información específica en cirugías con impacto estético o funcional (por ejemplo, reducción mamaria o implantología).

Si desea ampliar la información, le sugerimos que visite nuestro completo artículo sobre ejemplos de Negligencia Médica más frecuentes.

5. Documentación imprescindible para reclamar por Negligencia Médica.

A grandes rasgos, los documentos necesarios para reclamar una Negligencia Médica, son los siguiente:

Historia clínica íntegra: urgencias, hospitalización, quirófano, hojas de enfermería y de medicación, pruebas de imagen en soporte digital, analíticas, evolutivo de atención primaria e informes de alta y seguimiento.

 Consentimientos informados y hojas de información entregadas.

Bajas laborales, resoluciones de incapacidad, gastos y nóminas.

Informes periciales asistenciales y de valoración del daño corporal.

Si sospechas sobre la existencia de una mala praxis médica, solicita una valoración jurídico – médica independiente con abogados especialistas en derecho sanitario, para decidir con seguridad la mejor vía de reclamación.

💡 Consejo jurídico

Es importante conformar un expediente con todos los documentos necesarios para hacer un estudio fiable. Si tiene dudas sobre cómo conseguirlos, consulte nuestra publicación sobre cómo solicitar los documentos necesarios para reclamar por Negligencia Médica.

6. ¿Cuándo merece la pena reclamar una Negligencia Médica?.

Cuando concurren los requisitos para que surja la responsabilidad civil, y además, el daño sufrido por el paciente es relevante, como es el caso de los grandes lesionados o fallecidos.

Si se encuentra en uno de estos supuestos y desea conocer cómo proceder, le recomendamos que visite nuestro artículo sobre cómo reclamar indemnizaciones cuando existe un gran lesionado.

Lo prudente es, en primer lugar, acudir a un abogado especializado en mala praxis médica, y una vez recibido asesoramiento jurídico, posteriormente encargar una valoración pericial de viabilidad que analice los estándares clínicos, cronología y causalidad.

Con esa base se deberá elegirla vía de reclamación más adecuada al caso en concreto, ya que, la reclamación puede realizarse en la jurisdicción civil (daños en centros privados), jurisdicción contencioso administrativa (centros públicos) o vía penal (en caso de delito por dolo o imprudencia grave).

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