Cada vez más mujeres se someten a un aumento de pecho con una expectativa legítima: mejorar su imagen y sentirse mejor consigo mismas. Cuando el resultado no solo no llega, sino que deja una deformidad visible y permanente, la pregunta es inevitable: ¿se trata de una complicación asumible o de una negligencia en cirugía estética que da derecho a indemnización?

En este artículo te lo explicamos a partir de un caso real ganado por Atlante Legal: el de una joven que acudió a corregir una deformidad congénita del pecho y terminó con una sinmastia (los dos senos unidos en el centro, sin escote) y una condena solidaria de clínica y cirujano de casi 60.000 € (58.510,04 €). Tienes la sentencia íntegra, debidamente anonimizada, disponible para descarga más abajo.

Aunque el caso es de un aumento de pecho, lo que aquí leerás se aplica a cualquier negligencia en cirugía estética, plástica y reparadora: rinoplastia, liposucción, abdominoplastia, implantes, blefaroplastia o reducción mamaria. Lo abordamos desde una doble óptica, jurídica y médica, que es la única que de verdad funciona en estos asuntos.

⏱️ El caso en 30 segundos

👤 Paciente: mujer de 24 años con mama tuberosa congénita.

🎯 Objetivo: corregir la deformidad con un aumento de pecho.

Resultado: sinmastia (pechos unidos, sin escote) y asimetría.

⚖️ Fallo: condena solidaria de clínica y cirujano.

💶 Indemnización: 58.510,04 € (casi 60.000 €).

1. 🔍 ¿Qué es una negligencia en cirugía estética?

Existe negligencia en cirugía estética cuando el daño que sufre el paciente no deriva de una complicación imprevisible, sino del incumplimiento de la lex artis: un diagnóstico erróneo, una técnica quirúrgica inadecuada, la elección desacertada de un implante o una información deficiente sobre los riesgos. En esos casos, el resultado dañoso es indemnizable.

La cirugía estética tiene una particularidad jurídica decisiva. Los tribunales la encuadran dentro de la llamada medicina satisfactiva o voluntaria: el paciente no acude para curar una enfermedad, sino para mejorar su aspecto. Como recuerda el Tribunal Supremo, esto no convierte la obligación del cirujano en una obligación de resultado, pero sí refuerza dos deberes: el de informar con el máximo rigor sobre todos los riesgos, y el de ejecutar la técnica con una diligencia especialmente exigente.

Dicho de otro modo: en estética, el listón de lo que se le exige al médico es más alto que en la medicina curativa. Y ahí es donde se ganan o se pierden estos procedimientos.

2. 💉 El caso real: un aumento de pecho que acabó en sinmastia.

Nuestra clienta, una joven de 24 años, presentaba una mama tuberosa bilateral de grado II: una deformidad congénita en la que la mama tiene una base estrecha y un polo inferior poco desarrollado. Acudió a una clínica de estética para corregirla mediante un aumento de pecho, abonando 5.445 € por la intervención.

La operaron colocándole unas prótesis de 475 cc por vía submamaria. Pero el resultado fue el contrario al buscado. En lugar de corregir la deformidad, apareció una complicación grave: la sinmastia.

🩺 ¿Qué es la sinmastia y por qué es tan grave?

La sinmastia (también llamada «uniseno») se produce cuando la piel y el músculo situados entre ambas mamas se desprenden del esternón, de modo que los dos bolsillos que sostienen los implantes se unen en uno solo. El efecto visible es demoledor: los pechos se juntan en el centro, desaparece el surco y desaparece el escote, dando la apariencia de una sola mama. Es un defecto estético muy visible, de difícil corrección y que normalmente exige una o varias cirugías reparadoras.

A pesar de acudir repetidamente a la clínica preocupada por la evolución, a la paciente solo la atendió personal auxiliar y, en alguna ocasión, un médico estético (no el cirujano), que le indicó que probablemente necesitaría una nueva cirugía y que el cirujano que la operó ya no trabajaba allí. Ante esa situación, decidió acudir a peritos especialistas y reclamar.

⚠️ Recuerda

Una complicación no es lo mismo que una negligencia. La clave está en demostrar que el daño no era un riesgo asumido, sino la consecuencia de una mala técnica, un mal diagnóstico o una información insuficiente. Y eso solo se acredita por medio de una dirección jurídico-procesal eficaz que orqueste y oriente una pericial médica especializada.

3. ⚖️ Las claves jurídicas: por qué el tribunal apreció la negligencia.

La sentencia estimó la demanda apoyándose en cuatro pilares. Entenderlos es entender cómo se gana un caso de mala praxis estética.

1️⃣ Consentimiento informado deficiente.

El documento que firmó la paciente no informaba del riesgo concreto de sinmastia, ni explicaba la técnica elegida ni el tipo de prótesis para su caso. El tribunal recordó que el consentimiento informado es parte integrante de la lex artis y que, en medicina satisfactiva, la información debe ser especialmente rigurosa. No basta una referencia genérica a «otras complicaciones»: un riesgo con sustantividad propia, aunque sea poco frecuente, debe advertirse de forma clara y específica. No hacerlo es, en sí mismo, una infracción que genera responsabilidad. Si quieres profundizar, lo desarrollamos en nuestra guía sobre negligencia médica y consentimiento informado.

2️⃣ Mala praxis en la técnica quirúrgica.

En la cirugía de la mama tuberosa, la corrección debe abordar el complejo areola-pezón y liberar la banda de tejido que constriñe la glándula. En este caso no se hizo: se eligió un acceso submamario no indicado y no se trató la areola. Además, se colocaron prótesis demasiado grandes para la anatomía de la paciente y se diseñó un bolsillo excesivo, lo que provocó la sinmastia. El perito de parte fue contundente: error de diagnóstico más mala ejecución.

3️⃣ El mayor rigor de la medicina satisfactiva.

El tribunal aplicó la doctrina del Tribunal Supremo (entre otras, las SSTS 250/2016, de 13 de abril, y 828/2021, de 30 de noviembre, citadas en la propia sentencia): en la cirugía estética el contrato «se aproxima de manera notoria al de arrendamiento de obra», lo que exige una mayor garantía en la obtención del resultado. El paciente no se opera para curarse; se opera para mejorar, y por eso la exigencia es máxima.

4️⃣ El nexo causal, demostrado con pericial.

La defensa sostuvo que la sinmastia se debía a un simple edema (inflamación) postoperatorio. El perito de la paciente lo desmontó: el edema desaparece en 15-20 días y no puede explicar que la piel se separe del esternón de forma permanente. Confrontadas ambas tesis, el juzgado dio la razón a nuestra parte y apreció responsabilidad civil por mala praxis. Sin una pericial sólida y bien defendida en sala, este resultado no se alcanza.

🔑 La clave del caso

En estética se exige más: el cirujano debe informar de todos los riesgos relevantes (aunque sean raros) y ejecutar la técnica con una diligencia reforzada. Aquí falló en ambas cosas: ni advirtió del riesgo de sinmastia ni empleó la técnica indicada para la mama tuberosa. Doble incumplimiento, doble motivo de condena.

4. 💶 ¿Cuánto se puede reclamar? La indemnización y el baremo.

En las negligencias médicas, los daños se valoran aplicando de forma orientativa el baremo de la Ley 35/2015 (el sistema de los accidentes de circulación). En este caso, el tribunal reconoció una indemnización total de 58.510,04 €, desglosada así:

  • Perjuicio estético (20 puntos): 32.036,36 €. Por la sinmastia y la asimetría, visibles y de difícil corrección.
  • Perjuicio moral por pérdida de calidad de vida: 17.853,84 €. Por el impacto en su vida de relación, ocio, playa, ropa y relaciones personales, teniendo en cuenta su edad.
  • Devolución del importe de la operación: 5.445 €. Para reponer la situación al momento anterior a la cirugía.
  • Perjuicio personal básico (61 días): 2.178,31 €. El tiempo hasta la estabilización de las lesiones.
  • Secuela psiquiátrica leve (1 punto): 996,53 €. Por el rechazo a su propia imagen corporal.

La condena fue solidaria: responden tanto el cirujano como la clínica. Esto es importante, porque garantiza el cobro de la indemnización. Si quieres entender cómo se calcula tu caso, puedes consultar nuestra página sobre la indemnización por negligencia médica.

📌 Importante

Que la clínica sea privada y conocida no la blinda: la responsabilidad por mala praxis en la sanidad privada es plenamente exigible, y puede dirigirse a la vez contra el profesional y contra el centro.

5. 🧭 ¿Qué hacer si has sufrido una mala praxis estética?

Si el resultado de tu cirugía estética te ha dejado un daño y sospechas que algo no se hizo bien, este es el orden de actuación que recomendamos:

  • 📋 Reúne toda la documentación. Contrato, presupuesto, consentimientos informados, historia clínica, protocolo quirúrgico, etiquetas de las prótesis y todas las fotografías (antes y después). Conserva los mensajes con la clínica.
  • 🩺 Solicita tu historia clínica completa. Es tu derecho. A menudo, las lagunas o las anotaciones ilegibles juegan a tu favor: una historia mal llevada no es acorde a la lex artis.
  • ⚖️ Pide a tu abogado una valoración pericial independiente. El informe de un perito especialista en cirugía plástica es, junto con la estrategia procesal que marca el abogado, una de las pruebas que deciden el caso. Sin él, es muy difícil revertir la versión de la clínica.
  • 🏛️ Acude a un despacho especializado en negligencias médicas. Los plazos corren y la estrategia se diseña desde el primer día. Aquí tienes los documentos necesarios para reclamar una negligencia médica y nuestra guía paso a paso para reclamar.

6. 📜 El fallo y la sentencia íntegra.

El Tribunal de Instancia (Sección Civil) de Santa Cruz de Tenerife estimó parcialmente la demanda. Reproducimos el núcleo del fallo:

«Que debo estimar y estimo parcialmente la demanda […], condenando a las codemandadas, de modo solidario, al abono del importe de 58.510,04 €, más los intereses legales desde la fecha de presentación de la demanda y los del art. 576 de la LEC […].»

— Tribunal de Instancia (Sección Civil) nº 9 de Santa Cruz de Tenerife, 18-05-2026.

Se trata de una sentencia de instancia, recurrible en apelación, lo que es perfectamente normal en este tipo de procedimientos. Puedes descargar la resolución íntegra, debidamente anonimizada conforme al RGPD:

7. 💬 Preguntas frecuentes sobre la negligencia en cirugía estética.

¿Una mala praxis en un aumento de pecho da derecho a indemnización?

Sí, siempre que el daño derive del incumplimiento de la lex artis (mal diagnóstico, técnica inadecuada, prótesis desproporcionadas o información insuficiente) y no de una complicación imprevisible y debidamente advertida. En el caso real que analizamos, la indemnización reconocida fue de 58.510,04 €.

La sinmastia es la unión de ambas mamas en el centro del tórax, con desaparición del surco y del escote. Suele estar causada por una cirugía con implantes demasiado grandes o por una disección excesiva del bolsillo. En la sentencia analizada se consideró consecuencia de una mala técnica quirúrgica, y no de un simple edema postoperatorio.

Sí. Firmar un consentimiento no exime de responsabilidad si la información fue insuficiente o genérica. En medicina estética, el Tribunal Supremo exige un rigor especial: deben advertirse de forma clara y específica los riesgos típicos relevantes, aunque sean poco frecuentes. Un consentimiento que no menciona el riesgo concreto que se materializa puede ser, por sí solo, fuente de responsabilidad.

Habitualmente, contra ambos. La responsabilidad suele ser solidaria, de modo que tanto el profesional como el centro responden del daño. Esto refuerza las garantías de cobro de la indemnización.

No. Reclamamos por mala praxis en cualquier cirugía estética, plástica y reparadora: rinoplastia, liposucción, abdominoplastia, blefaroplastia, reducción mamaria, implantes capilares, tratamientos faciales, etc. También por prótesis mamarias defectuosas o secuelas de una reducción mamaria.

Como regla general, en la vía civil dispones de un plazo de prescripción que comienza a contar desde la estabilización del daño o desde que se conocen sus consecuencias definitivas. Dado que el cómputo admite matices según el caso, lo prudente es consultar cuanto antes para no perder derechos.

8. 🤝 Cómo podemos ayudarte.

Atlante Legal es el despacho líder en Canarias y uno de los referentes en España en Derecho Sanitario y negligencias médicas, con más de 30 años de experiencia. Operamos desde Las Palmas, Tenerife y Madrid, por medio de nuestro partner, con asesoramiento online en toda España.

Nuestro equipo jurídico trabaja codo con codo con algunos de los mejores peritos especialistas en cirugía plástica, estética y reparadora, lo que nos permite construir cada caso sobre una base médica sólida desde la primera consulta.

🏛️ Servicios que prestamos

Estudio y análisis de viabilidad.

Coordinación de la pericial médica.

Reclamación extrajudicial y negociación.

Preparación de la prueba y la demanda.

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